PROTEGER EL PODER ADQUISITIVO DE LOS INVERSORES EN UN ENTORNO INFLACIONISTA

Los participantes en los mercados financieros se centran actualmente en los datos de inflación de Estados Unidos de 30 años y sus implicaciones para la política monetaria, el comportamiento del consumidor y el crecimiento económico. Por un lado, las dos fuentes de inflación más importantes, el exceso de demanda de bienes duraderos y la contracción de la oferta de mano de obra son cada vez mayores. Por otro lado, los Bancos Centrales siguen considerando transitorias las altas tasas de inflación actuales y siguen manteniendo unas políticas monetarias altamente acomodaticias.

A pesar de que las recientes publicaciones de datos macroeconómicos muestran claramente que la parte más fuerte de la recuperación económica mundial posterior a la pandemia ha quedado atrás, hay muchas razones para ser optimistas sobre un repunte en la recuperación en los próximos meses debido a la fuerte demanda de mano de obra, las mejoras en la escasez de la cadena de suministro, el impacto duradero de la política fiscal y los niveles récord de ahorro embalsado.

En este contexto, creemos que el entorno macroeconómico sigue siendo favorable para los mercados de renta variable, que siguen siendo nuestra clase de activos favorita desde un punto de vista fundamental y en relativo si lo comparamos con otras clases de activos. Sin embargo, ha llegado el momento de que los inversores reorganicen sus carteras y se centren más en las acciones núcleo, ya que la volatilidad sin duda se recuperará durante el próximo año.

Es importante destacar que los activos reales, como las acciones, históricamente tienden a tener un mejor desempeño y protegen el poder adquisitivo de una cartera en entornos de alta inflación. Las acciones núcleo consisten en empresas de gran capitalización de mercado con altos flujos de efectivo positivos que son líderes de la industria, con un fuerte poder de fijación de precios. Estas empresas tienen una mayor capacidad para mantener los márgenes a lo largo de los ciclos económicos y también en entornos inflacionarios, ya que pueden repercutir a los clientes sus mayores costes, lo que les permite retener o incluso mejorar su cuota de mercado.

Invertimos en acciones núcleo para nuestros clientes a través del fondo NSF Wealth Defender Global Equity, que sólo invierte en empresas con ventajas competitivas que incluyen, entre otras, valor de marca, tecnologías únicas o patentes, economías de escala, efecto red y altas barreras de entrada de cualquier tipo. Nuestro enfoque de inversión se centra en dar estabilidad, tratar de mitigar las caídas y la maximización de los rendimientos ajustados a la volatilidad. A lo largo del tiempo, esto nos ha permitido generar rendimientos estables, con menor volatilidad y con una menor sensibilidad respecto al mercado en relación con fondos comparables.

Nuestro principal foco es identificar las ventajas competitivas. Analizamos empresas e identificamos sus ventajas competitivas para generar ideas de inversión de alta convicción, capaces de capear entornos de mercado desafiantes y que esperamos superen cualquier contratiempo a lo largo de los ciclos económicos. Nos centramos en cuatro categorías de ventajas competitivas:

  • En primer lugar, los altos costes de cambio. Los costes de cambio son incurridos por los clientes como resultado del cambio de marcas, proveedores o productos y pueden ser monetarios, psicológicos, basados en el esfuerzo o en el tiempo. Las empresas exitosas generalmente intentan emplear estrategias que incurren en altos costes de cambio para los consumidores para disuadirlos de cambiar al producto, marca o servicios de un competidor mediante la creación de productos únicos que tienen pocos sustitutos y requieren un esfuerzo significativo para dominar su uso. (Ejemplo: Microsoft, Nvidia..).
  • En segundo lugar, el efecto red. El efecto red se refieren al fenómeno del mercado en el que el valor de un producto o servicio para los consumidores aumenta con el aumento del número de usuarios de ese producto o servicio. Con la revolución digital, el efecto red se ha convertido en una característica importante de un número creciente de industrias y categorías de productos o servicios. Es probable que los pioneros que utilizan este efecto red disfruten de una ventaja de supervivencia cuando sus productos se adopten a través de las generaciones. (Ejemplo: Amazon, Visa..).
  • En tercer lugar, los activos intangibles. El impulsor de la creación de valor en los entornos competitivos modernos se encuentra en los activos intangibles de una empresa en lugar de su capital físico y financiero, ya que enfatizan el rendimiento y crecimiento futuros. Este recurso es la principal fuente de ventajas competitivas sostenibles y es único, inimitable y no sustituible. En 1978, los activos intangibles constituían sólo el 5% de todos los activos. En 2008, los activos intangibles se han convertido en el 78% de todos los activos. (Ejemplo: Disney, LVMH…).
  • En cuarto lugar, las ventajas de costes bajos. Las ventajas de costes bajos a menudo surgen de la búsqueda de economías de escala, tecnología patentada, acceso preferencial a materias primas, etc. Aquí la dimensión de la empresa juega un papel crucial. Si una empresa puede lograr y mantener el liderazgo total en costes, entonces tendrá un desempeño superior al promedio en esta industria, siempre que pueda controlar los precios en o cerca del promedio de la industria. El liderazgo en costes es una estrategia particularmente dependiente de una actitud preventiva, a menos que un cambio tecnológico importante permita a una empresa cambiar radicalmente su posicionamiento en costes. (Ejemplo: Walmart, UPS..).

Todo ello queda recogido en el fondo NSF Wealth Defender Global Equity que además promueve directrices ambientales, sociales y de gobernanza (artículo 8 del Reglamento UE 2019/2088).

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