Por el equipo de Finaccess Value AV
Nos encontramos en un mundo inestable donde los mercados están claramente marcados por la volatilidad derivada de las tensiones geopolíticas y comerciales, las políticas de los bancos centrales, etc. que están haciendo que la incertidumbre siga muy latente.
En lo que a los activos de riesgo se refiere, hemos visto una vuelta a la normalidad preexistente al “día de la liberación” en los índices bursátiles y podríamos inferir que la tregua arancelaria tendrá un final feliz y que el daño a la economía será mínimo.
Sin embargo, si observamos la evolución de activos como el oro, el dólar o la deuda estadounidense, podemos observar cómo esta narrativa optimista está lejos de ser cierta y el mercado de renta fija vemos que nos está hablando de inestabilidad. La implementación de esta guerra arancelaria, con sus pausas incluidas, están causando importantes efectos no sólo en ciertos activos financieros (ruptura radical de correlaciones históricas), sino también en la propia economía, que está asistiendo a eventos con reducidos precedentes históricos (subida histórica de las importaciones americanas, repunte de las estimaciones de inflación a niveles del año 81 o descorrelación del momento económico entre Estados Unidos y Europa).